Crece la compraventa de viviendas, así como los precios de las casas y del alquiler. Las hipotecas mantienen la tendencia al alza. El resurgir de la actividad inmobiliaria es una evidencia que también se deja notar en el aumento de nuevas empresas constructoras e inmobiliarias.

Un informe reciente de Gedesco, firma especializada en financiación a empresas, asegura que una de cada cuatro compañías creadas en España en el primer trimestre de 2018 pertenecía a la construcción o a la promoción inmobiliaria.

Esto supuso un volumen de casi 6.000 sociedades, un 1,75% más si se compara con el mismo trimestre de 2017. Respecto a los tres últimos meses del pasado año, elincremento asciende al 21,9%.

Una buena noticia que ayuda a olvidar el dato de las 142.576 constructoras desaparecidas entre 2008 y enero de 2017 -tanto de edificios, como promotoras inmobiliarias-, según los últimos datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

En ocho años se pasó de casi 360.000 compañías a 216.987, un 39% menos. Si se toma la cifra de las inmobiliarias que había en 2008, éstas ascendían a 106.375, mientras que en 2017 eran 67.812, casi la mitad.

En la evolución recogida en el INE se desprende otro dato interesante: las constructoras que tenían más de 5.000 asalariados en 2008 han desaparecido. Aunque es cierto que únicamente había tres, entre constructoras de edificios y promotoras. Las que contaban con 500 o más trabajadores, contabilizaban nueve en 2017.

Nombres como Martinsa Fadesa -creada por el empresario Fernando Martín-,Astroc (presidida por Enrique Bañuelos) o Nozar pasaron a la historia del sector inmobiliario español, tras no sobrevivir al impacto de la recesión.

Buena salud

Ahora el panorama empresarial en el sector recupera salud, en consonancia con el aumento de la actividad constructora, que el año pasado registró un incremento del 28,9% en los visados de obra nueva, hasta los 80.786.

Según los últimos datos del Ministerio de Fomento, correspondientes a los dos primeros meses de este año, los visados acumulan una subida del 17,4%, hasta los 8.035 en febrero. Las estimaciones del sector apuntan a una producción de 150.000 viviendas anuales en los próximos ejercicios.

Para Elisa Valero, directora de Márketing de Gedesco, «el sector de la construcción vuelve a tirar con fuerza«. Sin embargo, añade la directiva, «la creación de empresas nunca ha dejado de estar ahí; si echamos la vista atrás unos cuantos años, las promotoras se mantenían, aunque el volumen de creación empresarial era menor«.

Donde ahora nacen 5.000 compañías, en 2011 -en plena crisis- lo hacían 2.000. «El crecimiento del número de sociedades desde 2013 ha sido de un 62%. Es decir, se ha pasado del nacimiento de 3.679 sociedades en el primer trimestre de aquel año a las casi 6.000 del primer trimestre de 2018″, explica Valero.

Madrid, a la cabeza

En cuanto a las regiones más activas en atraer nuevas empresas son igualmente en las que se recupera la actividad de forma palpable. Así, Madrid, Cataluña, Andalucía y Valencia fueron las comunidades donde se establecieron más compañías de nuevo cuño de enero a marzo, según Gedesco.

La Comunidad de Madrid encabeza el ránking en creación de nuevas sociedades inmobiliarias, con un peso del 23% en el conjunto nacional.

«El aumento del número de empresas y profesionales que se dedican a la actividad inmobiliaria en Madrid no es más que una consecuencia lógica de la mejoría del mercado, que encadena ya dos años de aumento continuado del número de transacciones, hipotecas concedidas para adquisición de vivienda y crecimiento en los precios. Esta tendencia al alza se seguirá produciendo al menos durante 2018″, explica Jaime Cabrero, presidente del Colegio Oficial de Agentes de la Propiedad Inmobiliaria de Madrid (Coapi).

Con el fin de realizar un seguimiento mayor de la actividad en Madrid y conocer el número de profesionales dedicados a la intermediación inmobiliaria, desde Coapi vienen reclamando más control en este segmento.

Así lo expresa Cabrero: «La liberalización de la actividad de intermediacióninmobiliaria producida en 2000 ha generado confusión en la actividad económica, de tal forma que los consumidores no pueden saber con certeza qué profesionales conocen y están especializados en el sector»

Para frenar esta deficiencia, desde el colegio se ha impulsado un primer avance. «Un paso adelante, pero no completo, ha sido la aprobación del reglamento que ha creado el registro voluntario de Agentes Inmobiliarios de la Comunidad de Madrid. Impulsado inicialmente por el Coapi de Madrid, se ha desarrollado por la Dirección General de Vivienda de la Comunidad de Madrid y entrará en vigor el próximo 16 de mayo», explica el directivo.

Ejemplos de éxito

Otro informe de las últimas semanas del Colegio de Registradores de España evidencia también que la actividad inmobiliaria en nuestro país gana en protagonismo. En 2017, el peso de la construcción y la promoción entre las sociedades constituidas se elevó al 20%, y el crecimiento registrado en relación a 2016 fue del 14%.

Pero, más allá de las cifras y echando la vista atrás hacia casos concretos del panorama empresarial inmobiliario de los últimos tiempos se verá, por ejemplo, que dos de las grandes promotoras del actual ciclo se crearon hace menos de tres años. Se trata de Neinor Homes (2015) y Aedas, que nació en 2016.

El origen de Vía Célere, otra de las promotoras importantes en la actualidad, data de 2007, en plena crisis. La firma surgió después de que Juan Antonio Gómez-Pintado vendiera la compañía que presidía, Agofer, y levantara Vía Célere.

En los tres casos, la presencia de fondos en el accionariado de las compañías ha estimulado su ritmo de inversión para la compra de suelo donde levantar nuevas viviendas.

Segunda oportunidad

En el listado de promotoras de reciente creación, destacan referencias como Kronos Homes, Stoneweg o Q21 Real State.

Hay otro nombre reseñable en el actual panorama que, si bien no puede considerarse una compañía nueva, sí es un ejemplo claro de resurgimientoempresarial tras la crisis. Se trata de Metrovacesa. Tras un lavado de cara por parte de los bancos acreedores, volvía al parqué bursátil a principios de este año, tras abandonarlo en 2013.

La firma, controlada por BBVA y Santander, destaca por ser la mayor propietaria de suelo en España, entre las promotoras cotizadas, con 6,1 millones de metros cuadrados repartidos por toda la geografía, donde tiene capacidad para levantar 37.500 viviendas.

Reconversiones empresariales como la de Metrovacesa han sido habituales durante la crisis y han derivado en la aparición de nuevos actores en el tablero inmobiliario.

Otro ejemplo ilustrativo ha sido el nacimiento de los denominados servicers. Estas sociedades han emergido en los últimos años procedentes de las antiguas filiales inmobiliarias de la banca.

Altamira (cuyo origen se encuentra en el Banco Santander), Servihabitat (La Caixa), y Solvia (Banco Sabadell), entre otros, están cumpliendo con la misión que se les encomendó: asumir el ladrillo de la banca, posibilitando su saneamiento, y darle salida aprovechando el actual tirón de la actividad.

Los servicers, cuya actividad principal se localiza en la comunidad madrileña, son los responsables también de comercializar los inmuebles de otro de los protagonistas nacidos en los últimos años: Sareb, popularmente conocido como banco malo.

En 2018 la sociedad cumple un lustro, y en este tiempo se ha hecho cargo de los inmuebles de las entidades intervenidas como consecuencia de la reestructuración bancaria, a los que va dando salida de la mano de los servicers.

En los últimos meses Sareb también ha empezado a comercializar sus primeras promociones de obra nueva levantadas en suelo propio que posee en cartera.

A ellas, se ha sumado el lanzamiento de una campaña en la costa de 3.314 viviendas la semana pasada, el 95% de ellas a estrenar por los nuevos propietarios.

Las socimis

Si hay unas protagonistas que destaquen entre las sociedades inmobiliarias de nueva creación, éstas son las socimis.

Las sociedades de inversión inmobiliaria comenzaron a cotizar en el parqué español en 2012 a raíz del cambio regulatorio del Gobierno que les daba vía libre para hacerlo.

Las socimis Entrecampos y Promorent fueron las primeras. Seis años después, existen 51 y, según apuntan algunas estimaciones, en el futuro podrían alcanzar el centenar. Merlin, Axiare, Hispania, Lar España, Testa y Colonial -las de mayor volumen- han echado a andar en los últimos cuatro años y ya compiten con promotoras, como Neinor y Aedas, en el escenario inmobiliario y en bursátil.

El pasado abril debutó una de las últimas: Témpore, la socimi de Sareb. En su primer mes en el Mercado Alternativo Bursátil (MAB) se ha anotado una revalorización del 3,85%. Cuando saltó al mercado, el valor de la compañía era de 152 millones de euros.

Savia nueva inmobiliaria con la que hacer frente a una actividad constructora que no deja de crecer.