Quedan dos largos años para que el Reino Unido se salga definitivamente de la Unión Europea. Mientras se negocia la salida, hay algo que ya está impactando en los británicos que viven en España: sus pensiones y ahorros valen mucho menos.

Se calcula que hay más de 200.000 británicos residiendo en nuestro país. Muchos de ellos son pensionistas que han disfrutado de un buen cambio de su moneda: la libra esterlina, que nunca desapareció.

Hasta el jueves pasado les daban 1,3 euros por cada libra. Antes del Brexit, durante una pequeña ola de miedo, cayó a 1,2 euros. Luego, ante el optimismo de que los británicos querrían pertenecer a la UE, subió otra vez a 1,3 euros.

Pero el viernes llegó la hora de la verdad. Por la madrugada se supo que más de la mitad de los británicos querían salirse de la UE.  La libra se desplomó hasta 1,2 euros. ¿Qué significa eso? En primer lugar, que un británico que recibiera una pensión equivalente a 1300 euros al mes, ahora tendrá un cambio de 1.200 euros. Este mes, recibirá 100 euros menos. Y si se mantiene esa cotización, al año se le esfumarán más de 1000 euros.

Muchos de estos británicos viven en casas alquiladas. Tendrán que ponerse a negociar con sus caseros, y todo dependerá del mercado. Si hay alguien que pueda pagar más, el británico tendrá que cambiarse a una residencia más barata.

Pero también hay muchos británicos que siguen invirtiendo en España. Para ellos, es el retiro ideal. Los británicos son los mayores inversores inmobiliarios en la Cosa del Sol. Pero desde el viernes pasado, comprar una casa en España es mucho más caro para ellos.

Una casa cerca de la playa que costase 200.000 euros, ahora les costará 215.000 euros. Eso, en caso de que la libra no se siga devaluando porque hay muchas incógnitas en el mercado.

Por ejemplo, desde el viernes pasado, las importaciones les salen mucho más caras a los británicos. Puesto que se ha devaluado la libra frente al euro, coches alemanes, vinos franceses, aceites españoles y quesos holandeses les serán más caros. Esa subida tendrá un impacto en la inflación, lo que significa que los británicos tendrán menor poder adquisitivo para comprar casas en España.

Y si hablamos del dólar las cosas no marchan mucho mejor. A pesar de que Gran Bretaña comparte con Noruega la explotación de petróleo del mar del norte, es insuficiente para su consumo interno. El petróleo se cotiza en dólares, y al caer la libra frente a la moneda americana, los británicos pagarán más cara su factura energética, y tendrán por esa vía menor dinero para comprar viviendas en la Costa del Sol.

Se mire por donde se mire, el ‘brexit’ ya está teniendo un fuerte impacto en la economía británica. Sin embargo, esto tiene también su cara positiva. Para todos aquellos que ya tengan vivienda en España, desde el viernes pasado son un poco más ricos. La vivienda vale más en términos de libras. Más aún: si la tienen alquilada, recibirán más libras por los mismos euros.

En un reportaje realizado por la agencia Bloomberg en 2015, varios inversores británicos se mostraban ya felices de que para ellos era más rentable tener sus ahorros invertidos en España que en Reino Unido. Ahora mucho más, por supuesto.

Puede ser un aviso a los británicos. Invertir en España les va a costar un poco más. Pero la rentabilidad puede seguir subiendo si la libra se sigue devaluando. Son las paradojas de las divisas.