Los precios residenciales han dejado atrás sus valores mínimos y a finales de 2015 ya presentaban revalorizaciones, a nivel agregado, en todas las comunidades autónomas, tanto para la vivienda nueva como para la usada, hasta superar el 10% las revalorizaciones en comunidades como Madrid y Baleares, según desprende el último informe ‘Situación Inmobiliaria España’ del BBVA.

La entidad bancaria espera, según en análisis, que la tendencia en 2016 vaya encaminada a un mayor número de mercados con revalorizaciones inmobiliarias positivas. Concretamente, para BBVA la financiación hipotecaria está siendo y será clave en el mercado.

Los flujos de crédito a las familias para adquisición de vivienda están evolucionando a buen ritmo y la tendencia indica que esta evolución continuará a lo largo de 2016. La financiación a promotores ya presentó flujos positivos en 2015y se consolidará suavemente en 2016.

En esta línea, el servicio de estudios de BBVA indica que en 2015 la venta de viviendas fue un 8,6% más que en 2014, «gracias a la solidez de la demanda y la expansión del crédito». Por su parte, los permisos para iniciar viviendas mostraron un impulso del 43% respecto a 2014, si bien, partían de niveles mínimos, según los datos proporcionados.

Así, el impulso de la demanda y el paulatino descenso de la oferta actual se están traduciendo en una recuperación de los precios residenciales, que parecen haber dejado atrás su suelo. En 2015, la revalorización del precio de la vivienda fue generalizada, iniciándose un periodo de estabilización. En los mercados más activos, como el litoral mediterráneo y los grandes núcleos de actividad económica, los precios muestran ya repuntes relevantes.

En 2016 se mantiene la tendencia

La entidad señala que el aumento de los visados «unido al mayor dinamismo que se aprecia en el mercado de suelo, garantiza el avance de la actividad constructora». De esta manera, se espera que en 2016 la inversión en vivienda crezca a una tasa del 3,8%, elevando el peso de esta inversión hasta el 4,6% del PIB.

En cuanto a los precios de la vivienda, BBVA prevé que el «avance continúe, apoyándose en el aumento de la demanda y en la paulatina reducción de la ofertade la vivienda».

De nuevo, la evolución de los precios será relativamente heterogénea: mientras que en los mercados más activos (grandes ciudades y costa mediterránea) el avance del precio será «algo más intenso», en los mercados menos activos, «el precio todavía no ha tomado la tendencia creciente y permanecerá estable en términos reales». Así, la previsión apunta hacia un crecimiento del precio en torno al 3% en 2016 en el conjunto nacional.

Las expectativas sobre la evolución de los costes de financiación para los próximos meses también son «positivas». Por un lado, en la medida en que el crecimiento económico continúe por la senda esperada y los precios de la vivienda evolucionen al alza, los márgenes aplicados a los créditos podrían seguir reduciéndose.

Por otro, la política monetaria expansiva garantiza unos costes de financiación bajos para las entidades de crédito que, paulatinamente, han de ir transmitiéndose a la economía real en forma de más crédito.

El banco considera que las incertidumbres «se están traduciendo en un mercado inmobiliario más errático y que en la medida que éstas se prolonguen, el mercado continuará mostrando cierta volatilidad«. En cualquier caso, agrega, «a medio y largo plazo, la solidez de estos fundamentales augura aumentos en la venta de viviendas».