Reacción de primer nivel a la nueva ley de alquileres. Aliseda, filial inmobiliaria de Blackstone, ha dado un giro de 180 grados a su estrategia y ha decidido limitar a las áreas metropolitanas de las cinco grandes capitales del país los mercados donde seguirá ofertando vivienda en alquiler, y ha puesto en venta todos los hogares que tiene en el resto del país.

En concreto, según señalan fuentes conocedoras, la compañía ha decidido replegarse y, de las 1.300 localidades donde tiene presencia, limitar la actividad patrimonialista residencial a unos 500 municipios, todos ellos ubicados en los cinturones de Madrid, Barcelona, Bilbao, Málaga y Valencia. Desde Aliseda, han declinado realizar comentarios.

Con esta nueva política, la filial de Blackstone responde al impacto que tiene para su negocio la nueva ley de alquileres, que al haber alargado a siete añosel periodo de vida de los contratos (los institucionales como Aliseda están sometidos a este plazo) y limitado al IPC el incremento de rentas durante todo este tiempo, ha visto saltar por los aires los cálculos de muchas de sus tasas de rentabilidad (TIR).

Un cambio de tercio que, además, amenaza con agravarse si se extienden al resto del país las políticas que, con el arranque del nuevo ejercicio, han empezado a aplicarse en Cataluña, región donde acaba de aprobarse un decreto que llega a legalizar la okupación y obliga a este tipo de empresas a ofrecer alquileres sociales a okupas y morosos si las autoridades consideran que se trata de perfiles en riesgo de exclusión.

Este tipo de políticas han puesto en alerta a los grandes fondos, como Blackstone, que ya activaron el año pasado la estrategia de ir deshaciendo el grueso de posiciones que construyeron durante la crisis, operativa que amenaza con acelerarse si el gigante estadounidense detecta un aumento de los riesgos, como ya está ocurriendo en el negocio residencial, en general, y en el de alquiler, en particular.

Según el portal Idealista, Aliseda cuenta actualmente con 6.517 casas y pisos en venta, sobre un total de 15.700 activos, pero ninguno en alquiler dentro de la base de ofertas de este buscador.

Reacción de primer nivel a la nueva ley de alquileres. Aliseda, filial inmobiliaria de Blackstone, ha dado un giro de 180 grados a su estrategia y ha decidido limitar a las áreas metropolitanas de las cinco grandes capitales del país los mercados donde seguirá ofertando vivienda en alquiler, y ha puesto en venta todos los hogares que tiene en el resto del país.

En concreto, según señalan fuentes conocedoras, la compañía ha decidido replegarse y, de las 1.300 localidades donde tiene presencia, limitar la actividad patrimonialista residencial a unos 500 municipios, todos ellos ubicados en los cinturones de Madrid, Barcelona, Bilbao, Málaga y Valencia. Desde Aliseda, han declinado realizar comentarios.Blackstone, el mayor comprador de ladrillo español, prepara una oleada de ventas masivaR. UGALDEPrepara varias procesos con los primeros activos que compró en España, como Fidere, y con ladrillo del Popular. El tamaño de cada cartera oscilará entre 50-300M, aunque alguna podría llegar a 600M

Con esta nueva política, la filial de Blackstone responde al impacto que tiene para su negocio la nueva ley de alquileres, que al haber alargado a siete añosel periodo de vida de los contratos (los institucionales como Aliseda están sometidos a este plazo) y limitado al IPC el incremento de rentas durante todo este tiempo, ha visto saltar por los aires los cálculos de muchas de sus tasas de rentabilidad (TIR).

Un cambio de tercio que, además, amenaza con agravarse si se extienden al resto del país las políticas que, con el arranque del nuevo ejercicio, han empezado a aplicarse en Cataluña, región donde acaba de aprobarse un decreto que llega a legalizar la okupación y obliga a este tipo de empresas a ofrecer alquileres sociales a okupas y morosos si las autoridades consideran que se trata de perfiles en riesgo de exclusión.

Estand de Aliseda en el Salón Inmobiliario de Madrid. (El Confidencial)
Estand de Aliseda en el Salón Inmobiliario de Madrid. (El Confidencial)

Este tipo de políticas han puesto en alerta a los grandes fondos, como Blackstone, que ya activaron el año pasado la estrategia de ir deshaciendo el grueso de posiciones que construyeron durante la crisis, operativa que amenaza con acelerarse si el gigante estadounidense detecta un aumento de los riesgos, como ya está ocurriendo en el negocio residencial, en general, y en el de alquiler, en particular.

Según el portal Idealista, Aliseda cuenta actualmente con 6.517 casas y pisos en venta, sobre un total de 15.700 activos, pero ninguno en alquiler dentro de la base de ofertas de este buscador.Torra pone la alfombra roja a la okupación al legalizarla hasta en casos ya denunciadosRUTH UGALDEUn cambio de último momento en el decreto de vivienda que entró en vigor la semana pasada en Cataluña permite llegar a legalizar la okupación de viviendas que ya ha sido denunciada

Las fuentes consultadas, no obstante, señalan que la filial de Blackstone sí que prevé continuar con el negocio patrimonialista, pero solo en zonas concretas, que es donde ve más potencial al alquiler y que, básicamente, son las áreas metropolitanas de las citadas cinco capitales.

En el resto del país, además de apostar por la venta, está empezando a aplicar políticas de rebajas de precio, posiblemente para acelerar la política de desinversión en este tipo de activos ante el nuevo ciclo y las nuevas políticas de vivienda, aunque varia en función del mercado, ya que hay algunos donde sigue apostando por elevarlos.

Aliseda es solo una de las muchas filiales que tiene Blackstone en España para gestionar su enorme cartera inmobiliaria. En el terreno residencial, también destacan Anticipa Testa-Fidere, socimis dedicadas al alquiler que cada vez tiene más integradas el fondo: primero unió sus equipos en la misma oficina y, ahora, ha unificado su gestión bajo la firma Testa Homes.

En el caso de Fidere, Blackstone ya ha realizado movimientos dirigidos a intentar deshacerse de todo o parte de esta filial mediante la venta en bloque de viviendas. No obstante, el fondo siempre ha tenido sobre la mesa un abanico de opciones y, de hecho, en el mercado no se descarta que pueda seguir avanzando en la integración de esta compañía con Testa para venderla como una sola empresa a un gran institucional interesado en hacerse con una gran cartera en España.